martes, 18 de febrero de 2020

Universo


Nebulosa de amor,
Cuyo centro de luz nos creo.
Explosión intergalactica
de emociones
Infinitas.

Espacio que gira y se expande
Que lo llena todo,
La data universal
Que no para de crear,
Vida en el más allá.

Estrellas de caramelo,
Nectar visual,
Cuando cierro los ojos
Puedo volar.

Yo quisiera comerme el universo
Como si fuera algodón de azucar
Y tener un viaje sideral
Que me haga sentir 
que yo soy el Cosmos.


Y meterme en un tallo
de arbol de papaya,
y ser fruta, y que me coman,
me saboreen, y me laman,
y sean felices,
los corazones tristes.

Y quiero ser el polvo
que flota en el espacio,
y posarme sobre la luna,
y brillar en blanco resplandor
sobre la pachamama.

Y quiero ser sonido
Quiero ser el canto
De las aves,
El suspiro de la madre,
El gemido del orgasmo,
El llanto del que nace,
El bramido de la tierra
Cuando tiembla.

La ola gigante que revienta furiosa,
El viento que sopla fuerte en la tormenta,
La tempestad que te hace vulnerable,
El cansancio que queda en las venas
Cuando se ha vivido y se ha gozado,
En este planeta.

Y la paz,
Y el silencio,
El del fondo del oceano,
Y el de tu respiración,
Cuando meditas,
en el amor.

Franci Otazo.

Eterea.




Me pierdo en la ventana, mirando fijamente las hojas de los árboles, extasiada en la emoción de este ahora, en toda la belleza que nos rodea, infinita belleza.  Y la luz que pasa entre las ramas, ese destello lleno de toda esa energía, ese deleite, en esas sonrisas que no importa de donde vengan iluminan el rostro que sea, y si, eso es belleza, no importa si estas en una cárcel, no importa si estás enfermo, no importa si muriendo, no importa si estas sangrando, porque sabes que en gotas de rocío te convertirás, perteneces al infinito, donde has sido arbol, donde has sido tierra, donde has sido agua de lluvia, donde has sido fuego y donde has sido aire, donde has sido luz y oscuridad, plenitud y vacío.   Y ahora puedes comprender porque al dormir veías todas esas imágenes, de otros tiempos, de otros mundos, de otros universos, no, no tienes final, solo eres aquí, en el ahora por siempre y para siempre.    Puedes sentirlo?  Brota en el pecho, es energía o emoción? Es real o etéreo? Yo creo es real, todo es tan real.  Casi podría deshacerme en mil partículas y volar, y dispersarme como lo hacen las cenizas, que maravilla!


Pero no se trata de las cosas, se trata de los elementos, este es el principio de la dulce oscuridad que te quiebra el alma para sacar la luz radiante de tu interior, esto somos, los luchadores de la luz, los danzantes apasionados del ultramundo que cansados de vomitar dolor nos levantamos de la miseria en forma de arco iris, porque solo somos energía y nada más, todo lo que vemos es una ilusión, solo una forma de percepción humana, que es nuestra forma de vida actual, pertenecemos al arco iris, pertenecemos al infinito, porque somos el todo, la inmensidad y el vacío también.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Pedacito del alma mía.





Hay lugares que tienen magia, no solo por su belleza, no solo por su gente hermosa de corazón, sino porque la naturaleza cuántica que lo conforma es simple y literalmente mágica, y cuando estamos allí, nos sentimos uno con ese lugar, es nuestro, y nosotros somos parte de el, no porque nos pertenezca, sino porque allí nuestra energía se funde con la energía de ese lugar. 

Así es Pedasí, las olas de sus playas te hablan con contundencia y te dicen con cuánta pasión te aman, su arena te calienta el cuerpo y te lo sana, te conecta con la tierra, con la Pachamama… y el viento que allí sopla te canta canciones de amor, allí el Universo te reclama!  Allí el silencio entra en tu alma, y las piedras te acarician los pies bajo el agua, y hay arenas movedizas en sus ríos que te envuelven con el espiral canto de las aves,  y monos que te aúllan desde las ramas de árboles que te susurran al oído… secretos ancestrales,  y mariposas que danzan hermosas coreografías en el aire y vacas que te sonríen y te temen, y ballenas que pasan a saludarte y tortugas que vienen a ser a ser mamas… y luceros, muchos luceros, infinidad de luceros que te demuestran que las estrellas están por el suelo, y también en el cielo, y atardeceres de ensueños en gamas azul y terracota, y si tienes suerte, en la noche podrías escuchar las sinfonías de la creación.  Si, en Pedasí te sonríe la vida, vulnerable y desamparada, salvaje y mística, y en medio de toda esa inmensidad de la naturaleza se te abre el alma, y esas casitas pintorescas te transportan a la sencillez del espíritu alegre que habita en sus calles,  en los rostros de Pedasí.

Un lugar para perderse y encontrarse, lleno de playas y paisajes deslumbrantes,  que definitivamente debes visitar, Playa Venao es su atractivo principal, una playa de arena oscura con una excelente propuesta gastronómica y hotelera, ideal para los amantes del surf y del Paddle, un lugar imprescindible en la vida, sin duda una de las playas más imponentes y hermosas que existe en Centroamérica, su belleza te quita el aliento.





sábado, 11 de diciembre de 2010

Navajas Afiladas

Es duro darte cuenta de que todo se acabo, darte cuenta de que la esperanza se murió y que ya no hay vuelta atras, es duro ver esa realidad golpearte el rostro como un accidente automovilistico en el que sales volando por el parabrisas del carro.  Hay una ausencia de deseos, de quizás, solo sientes algo de miedo y desamparo, sabes que lo peor paso, pero el sentimiento aún existe y te presiona el pecho como navajas afiladas.

Es el dolor de lo que pudo ser y no fué porque en verdad no se puede cuando no se quiere.  Pero el sentimiento existió, fué grande, profundo, una gran pasión, un gran amor, una emoción magica que alegraba la vida y de repente todo se transformó en un infierno denso, oscuro y triste del que había que salir por una cuestiónes de vida o muerte, de supervivencia,  de dignidad, de amor propio.

No me arrepiento de nada, todo es una enseñanza, soy como la bolsita de te,  me bañaste de agua hirviendo, pero eso solo me llevará a liberar mi mejor aroma, mi mejor sabor, para así desvanecerme en la boca y en los sentidos de aquel que sepa apreciar mi esencia.